




Debido al numero de ciclos de carga y descarga a los que son sometidas o también debido a que alguna celda entre en un estado incorrecto de funcionamiento y la batería no de la capacidad que esperada por lo que en algunos casos la autonomía es prácticamente nula o no dura lo suficiente.
Gracias al proceso de refabricación, conseguimos recuperar al 100% la batería incrementando en algunos casos la capacidad de la misma en un 200% (siempre que sea posible por espacio físico en determinados dispositivos).
Conseguimos baterías un 40% más económicas que unas baterías nuevas de las mismas características.
Todas nuestras baterías pueden modificarse de forma fácil atendiendo siempre de la necesidad específica de cada cliente de
Los diseños de nuestras baterías se hacen para facilitar el proceso de refabricación.


Realizamos análisis de bancos de baterías y verificamos el correcto funcionamiento del rectificador o UPS mediante prueba de capacidad.
La prueba de capacidad consiste en la descarga real de la energía almacenada en la batería a través de una carga controlada. Durante el tiempo que se realiza la descarga, se monitorizan tanto la tensión como la corriente de descarga para luego calcular la capacidad real de la batería.
En el proceso se realiza una descarga controlada de la batería a corriente constante con dos posibles finales de prueba seleccionables por el usuario: Tensión final de celda, o bien tiempo límite de la prueba.
La capacidad de una batería es la cantidad de electricidad que se puede almacenar para luego descargar, medida en amperios-hora (Ah).



